Un niño es capaz de imaginar el infinito y mas allá; su mente es tan audaz que puede introducir la inmensidad de sus fantasías e ilusiones en un baúl de juguetes. Pero al crecer , ese universo es reducido a una vida de trabajo y preocupaciones, donde nos volvemos incompetentes al tratar introducir nuestros preocupados pensamientos en la inmensidad del espíritu.
Añorando un sentimiento perdido, comienza una búsqueda…
Esferas, agua, cristal, mercurio y reflejos son los elementos que permitieron sobrepasar las fronteras de lo real para captar así, lo que la mente del ser humano usualmente no ve; encontrando sus mas profundos pensamientos: sus mundos internos.
Ecos, es el mundo introspectivo de visiones del alma reflejado en una esfera