
Caracas
Café del MAC
Texto: P + M PROYECTOS
"El arte que siempre explota en el Museo de Arte Contemporáneo de Caracas, se acompaña ahora de este rincón, el de su Café, el Café del Museo de siempre, ahora relacionado para todo lo que pase en el Museo pase por el Café, para que el arte, las exposiciones, el alma de los artistas, tengan un compañero silencioso, exigente, una música suave que acaricie el gusto" (Extracto del texto promocional de la re-apertura del Café)
El MAC (Museo de Arte Contemporáneo) es un lugar donde se respira arte, vanguardia, novedad y por esta circunstancia es imperioso, contar de nuevo con su Café. Un lugar que muchos tenemos guardado en nuestros recuerdos como algo casi del pasado, justo ahora es tan importante la unión de las artes en todas sus expresiones, es un encuentro con el espiritu de los tiempos, la memoria y el presente, donde se desgustarán platos que recuerdan la tradición culinaria caraqueña con una intervención gastronómica contemporánea, propuesta por la chef Irina Pedroso.
Para envolver esta nave se escogió crear una piel de vidrio que permite ver lo que ocurre por detrás de la fachada y disimula una serie de elementos funcionales de la edificación. para esta superficie se eligió una pieza de la fotografa Corina Hernández impresa sobre un material traslúcido, que nos permite intuir el verdor del patio de esculturas del museo y establece un juego entre adentro y afuera. Esta obra como telón de fondo, pasa a ser un punto de valor dentro de la composición y concepto espacial, no sólo por el manejo de la luz sino por la sensación que brinda cobijo dentro de un gran árbol que nos abriga con sus frondosas ramas y nos transmiten una sensación de la tranquilidad para desgustar estos platillos de autor.
El renovado Café del MAC es un espacio urbano enclavado dentro del contexto del Parque Central, en el cual se puede estar rodeado de un exuberante paisajismo tropical y a la vez de obras de Chadwick, Miró, Zigman y otros. Pensando en el disfrute al máximo de esta área al aire libre se diseñaron unas cubiertas blancas que apuntan al infinito apoyadas sobre una tarima de teca, permitiendo así disfrute y contemplación del entorno, mientras los comensales permanecen al resguardo del generoso sol tropical.